Mostrando entradas con la etiqueta MATRIMONIOS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MATRIMONIOS. Mostrar todas las entradas

La Carta Del Esposo Ausente

by



  • Querida, no puedo mandarte desde acá el dinero para los gastos de la casa de este mes, ya veremos el próximo. Así que te mando 100 besos. Eres mi amor verdadero!
Atte.

Tu esposo que tanto te ama!


- Tras varios días, la esposa responde:

Querido mío, te agradezco por los 100 besos y te mando detalles de cómo los usé:
1. El lechero estuvo de acuerdo con recibir a diario 2 besos por cada litro de leche.
2. El Cobrador de la Luz no estuvo de acuerdo en condonar la deuda por menos de 7.
3. El propietario del edificio viene cada día y me pide 2-3 besos en lugar del alquiler.
4. El administrador del supermercado no acepto solo besos, así que tuve que ofrecerle también otro ‘arti…..lo’.
5. Otros gastos: 40 besos.

No te preocupes por mí, me quedan aún como 35 besos y espero me alcancen para el resto del mes. ¿Planifico los gastos del próximo mes de esta misma forma o me mandas dinero?

Con Amor, Tu esposa.


Carta del esposo ausente
¿Que moraleja y/o reflexión nos deja esta historia?

LAS CONFESIONES DE UNA MADRE

by

Qué dolor tan lacerante el que siente el corazón de una madre, ante el desprecio de sus hijos, reflexionaba aquella tarde, culpar a quien no sabría, de los pesares que la atormentaban, que importa de quien es la culpa? si ni siquiera ellos cuenta se daban!

¿Qué será lo que les he hecho? se preguntaba aquella pobre mujer, siempre con ellos estuve, los protegí, les di mi amor y así los vi crecer.

Qué tristeza tan grande sentía, por su indiferencia tan manifiesta, ¿Que haré, se preguntaba, cómo aliviaré este dolor?

Tal vez cometí muchos errores, pero nunca les faltó amor, qué vida tan difícil, la que le tocó vivir, a aquella pobre madre que nació para sufrir, con toda su inocencia y tropiezos de la vida, siempre estuvo con ellos hasta el fin de sus días.


El único delito, pensaba ella y eso la inquietaba, fue ser pobre y no poderles dar lo que ellos anhelaban, humildemente solo lo necesario, porque con su presencia lo demás complementaba.

Eso pensaba ella sin imaginar, que más tarde lo lamentaba, tristemente no fue suficiente, decía que era lo que observaba, resentimientos e insatisfacciones, en cualquier oportunidad se lo manifestaban.

Así pasaron los años y a Florence sola dejaban, aquellos hijos ingratos que todo le reprochaban, para colmo de la pobre, su marido bajo tierra descansaba, cada día que pasaba, más sus hijos se alejaban, dejándola sumida en su tristeza, que poco a poco la mataba, fue en una tarde de otoño cuando, la divinidad de ella se apiadó, llevándosela dulcemente a su última morada, dejando tras de sí una nota bien sellada, para que se la dieran a sus hijos, los únicos seres que amaba.

Donde les hablaba de su dolor, que por muchos años guardó, y que por ingratos e indiferentes, ninguno cuenta se dio,  de la tristeza de aquella madre, que solo para ellos vivió.

Encargada quedo de ello su comadre Gumersinda, la confidente de aquella madre, que sufrió hasta el último instante.

La indiferencia de sus hijos, que se dieron cuenta cuando demasiado tarde.


Al leer aquella carta que les había dejado su madre,  qué arrepentimiento tan grande sintieron, leyendo aquellas palabras, escritas con gran coraje, y manchadas de algunas lágrimas, que derramó su triste madre. Donde habló el corazón herido, como lo haría cualquier madre, que posiblemente pase por situaciones similares,  sin importar los motivos, madre siempre es madre.

Nunca vieron tan claramente todo lo que los quiso, fue necesario que estuviera muerta para darse cuenta lo que habían hecho, no valorar a aquel ser que siempre estuvo con ellos, finalizaba aquella carta, adiós mis hijos queridos perdón les pido por no haber sido la madre que ustedes hubiesen querido.

Un consejo les doy a todos los hijos de hoy, no dejen a su madre nunca sumidas en el olvido.

Confesiones de una madre, historia inspirada en la vida real de Florence, así se llamaba aquella mujer.

Fuente: tubreveespacio.com


Aprecio *Cariño *Ternura *Solidaridad *Comprensión *Consuelo *Consideración *Compañerismo *Amistad

Mi Esposa Me Recomendó Salir Con Otra Mujer

by
RECOMMENDED ME MY WIFE WITH ANOTHER WOMAN OUT


Después de varios años de matrimonio descubrí una nueva manera de mantener viva la chispa del amor. Había comenzado a salir con otra mujer, aunque debo reconocer que, en realidad, fue idea de mi esposa.

-Sabes que la amas - me dijo un día tomándome por sorpresa. La vida es muy corta, dedícale tiempo.

- Pero yo te amo a ti - contesté.

-Lo sé. Pero también la amas a ella.

La otra mujer a quien mi esposa quería que yo visitara, era mi madre, pero las exigencias de mi trabajo y mis hijos hacían que sólo lo hiciera ocasionalmente. Esa noche la llamé para invitarla a cenar y al cine.

-¿Qué te ocurre? ¿Estas bien? me preguntó.

Mi madre es el tipo de mujer que una llamada tarde en la noche o una invitación sorpresiva es indicio de malas noticias.

-Creí que sería agradable pasar algún tiempo contigo, le respondí. Los dos solos ¿qué opinas?

Reflexionó sobre ello un momento y respondió: Me gustaría muchísimo.

Ese viernes mientras conducía para recogerla después de mi trabajo me encontraba nervioso, pero a la vez muy feliz... Cuando llegué a su casa vi que ella también estaba muy emocionada. Me esperaba en la puerta con su viejo abrigo, se había rizado el cabello y usaba el vestido con el que celebró su último aniversario de bodas. Su rostro sonreía, irradiaba luz como un ángel.

-Les dije a mis amigas que iba a salir con mi hijo y se mostraron muy emocionadas, me comentó mientras subía a mi auto. -No podrán esperar a mañana para escuchar acerca de nuestra velada.

Fuimos a un restaurante no muy elegante, pero sí muy acogedor, mi madre se aferró a mi brazo como si fuera "La Primera Dama de la Nación". Cuando nos sentamos tuve que leerle el menú. Sus ojos sólo veían grandes figuras. Después de unos minutos, levanté la vista; mi madre sólo me miraba. Una sonrisa nostálgica se le delineaba en los labios.

-Era yo quien te leía el menú cuando eras pequeño ¿Recuerdas?

-Entonces es hora de que te relajes y me permitas devolverte el favor, respondí.

Durante la cena tuvimos una agradable conversación, nada extraordinario, sólo ponernos al día de nuestras cosas. Hablamos tanto que nos perdimos el cine. Saldré contigo otra vez, pero sólo si me dejas invitar, dijo mi madre, la besé y acepté la invitación.

-¿Cómo estuvo la cita? - quiso saber mi esposa cuando llegué aquella noche.

-Muy agradable, mucho más de lo que imaginé.

Días más tarde mi madre murió de un infarto. Al poco tiempo recibí un sobre del restaurante donde habíamos cenado mi madre y yo, la nota decía: “La cena está pagada por anticipado, estoy segura de no poder ir, pero igual pagué para ti y tu esposa, jamás podrás entender lo que aquella noche significó para mí. ¡Te amo!

En ese momento comprendí la importancia de decir a tiempo "TE AMO" y de darles a nuestros seres queridos el espacio que se merecen; nada en la vida será más importante que Dios y tu Familia, dales tiempo, porque ellos no pueden esperar. Si vive tu madre, disfrútala... si no... Recuérdala...

Si te gustó este artículo, compártelo!

Sentencia De Divorcio

by
JUDGMENT OF DIVORCE 


-¿Y usted iba a esas comidas con su esposo?

-No, no tenía tiempo... precisamente, fue en una de esas comidas que conoció a Sofía.

-¿Sofía? ¿Quién es Sofía?  Su novia, la joven con quien se va a casar cuando arreglemos lo del divorcio.

-¿Y cómo sabe usted que se va a casar con ella?

-Porque me encontré con ellos en casa de unos amigos comunes el día que estaban dando la noticia de su compromiso.

El Juez se quedó mirando a la mujer y al ex esposo. Se levantó, tomó la carpeta con todos los datos y se retiró. Todos se quedaron mirándose, mientras se sentaban a esperar que el Juez regresara.

Al cabo de unos minutos el Juez entró en la sala, se sentó, abrió una de sus carpetas y dijo: -Señores he revisado cuidadosamente esta demanda. Y he llegado a las siguientes conclusiones: El divorcio se le adjudica con fecha efectiva a partir de hoy.


Y su esposo “NO” tiene que pasarle ningún tipo de manutención.

Al oír estas dos decisiones, el abogado y el ex esposo se miraron sonrientes.

Pero el Juez, continuó diciendo: -La declaro a usted señora, única dueña de la casa, del Mercedes Benz  propiedad de su ex esposo, de la cuenta de ahorros, así como la beneficiaria absoluta de los seguros de vida y planes de retiro de su ex esposo. Además él tiene la obligación de seguir pagando su seguro médico hasta que usted muera.

-Mi decisión se basa en la consideración de que: Sumando los sueldos que usted merece como ama de casa al realizar todas las tareas ya mencionadas y también por todos los cuidados dados a su esposo, hijos y suegra, mi decisión es apenas una retribución parcial de salarios retenidos por los veintiséis años de servicios ininterrumpidos que usted ha prestado.

Como hay que ser objetivos, sabemos que su esposo no podrá cumplir con esta deuda, pero entendemos que pague lo que pague, si bien no será nunca suficiente, por lo menos, será relativamente justo.

Además si usted decide regresar a la universidad a estudiar la carrera que escoja, él pagará por sus gastos de educación, transporte y libros.

Cuida A Tu Pareja

by
CARE YOUR PARTNER


Voy a decirte algo que seguramente te va a molestar y cuanto más te lo explique, más te molestará. Muchas veces cuidamos más lo que ya tenemos seguro, que lo que podemos perder.

Por ejemplo: Si te digo que no cuides tanto a tu familia, pero que cuides más a tu pareja, ¿te vas a sorprender?

-¿Cómo que no cuide a mi familia? ¡Es mi familia!

-Si, pero tu familia, está segura, nunca se va a perder.

¿Has escuchado decir a alguien «por allí va mi ex hijo, o mi ex padre»?

Seguro que no, pero si habrás escuchado a alguien decir «por allí va mi ex esposo/a, o mi ex novio/a».

Tus padres, hijos y hermanos, que son tu familia directa, no hay, ni puede haber «ex» Son lo más seguro que tienes y estarán allí siempre, por mucho tiempo que tarden en escribirse o hablarse, ellos son tu familia para siempre.

Tu no puedes decir «ellos fueron mi padre y mi madre o ese fue mi hermano» No, ellos fueron, son y serán tus padres y tu hermano para siempre.

Sin embargo hay otro amor, el de la pareja que es el más frágil de todos los que existen. Dejar de cuidarlo y alimentarlo, es como hacer una huelga de hambre indefinida. En ambos casos ya todos conocemos el final. Es por eso que hay que darlo todo, el uno por el otro.


Si te alejas de tus padres y hermanos, por varios años, cuando regreses, ellos van a estar ahí esperándote con los brazos abiertos, para abrazarte y llorar de emoción, es un amor que nunca deja de ser.
Pero, aléjate de tu pareja por más de un año y verás qué encuentras, si es que la encuentras.

Yo puedo llamar a mis padres y a mis hermanos, puedo ir a visitarlos regularmente, eso está bien, porque son nuestros parientes y necesitan de nuestro afecto y de nuestra presencia. Pero en el matrimonio, es totalmente distinto el amor debe alimentarse diariamente, es una sociedad en la cual los dos deben lograr un equilibrio en los pensamientos, en las decisiones, para que todo funcione bien.

He visto muchos matrimonios destruidos, por no entender lo que significa la palabra «familia» es como querer colocar a la pareja en la categoría de «pariente» y ahí es donde empiezan los problemas  y la mala relación en el matrimonio.  

Tu tienes una familia para ser muy feliz, compartan los proyectos para crecer juntos, para que vuestros hijos tengan un modelo a seguir y sepan que un hogar se construye desde la propias decisiones. Siempre es bueno escuchar consejos, pero jamás permitir que las influencias destructivas socaven los cimientos de la familia.

Dios hizo al hombre y a la mujer para que vivieran juntos.

Demasiado Tarde... Una Bella Reflexión (Prohibido No Llorar)

by
TOO LATE... A BEAUTIFUL REFLECTION (NOT PROHIBITED MOURN)


Para todos los casados, solteros y próximos a casarse. Espero les agrade esta Historia. Tomen unos minutos para leerlo.

Si tú no estas casado, pero tienes amigos que si lo están, puedes compartirlo con ellos, tal ves aún les sea útil.

Cuando llegué a casa esa noche mientras mi esposa servía la cena, la tome de la mano y le dije: tengo algo que decirte. Solo se sentó a comer en silencio. Yo podía observar el dolor en sus ojos.
De pronto ya no sabía como abrir mi boca. Pero tenía que decirle lo que pensaba. Quiero el divorcio... le dije lo más suave que pude.

Mis palabras parecieron no molestarle. Al contrario, muy tranquilamente me pregunto, ¿por qué?.

Evite su pregunta con mi silencio, esto le hizo enfurecer. Tiro los utensilios y me grito, ¡No pareces hombre! Esa noche, ya no hablamos más. Ella lloraba en silencio. Yo sabía que quería saber que le había pasado a nuestro matrimonio. Pero yo no hubiera podido darle una respuesta satisfactoria. Mi corazón ahora le pertenecía a Eloísa. Ya no la amaba, solo me daba lástima.

Con un gran sentido de culpa, redacte un acuerdo de divorcio en el que le daba nuestra casa, nuestro auto y un 30% de las acciones de mi empresa.

Después de leerlo ella lo rompió en pedazos. La mujer que había estado diez años de su vida conmigo ahora era una extraña. Me sentí mal por todo ese tiempo y energía que desperdicio conmigo. Todo eso que yo nunca le podría reponer. Pero ahora ya no había marcha atrás, yo amaba a Eloísa.

Por fin mi esposa soltó el llanto frente a mí, eso era lo que yo esperaba desde el principio. Verla llorar me tranquilizaba un poco, ya que la idea del divorcio que me preocupaba tanto ahora era más clara que nunca.

El siguiente día, llegue a casa muy tarde y ella estaba en la mesa escribiendo algo. Yo no había cenado, había pasado un día muy intenso con Eloísa y tenía más sueño que hambre y mejor me retire a dormir.

Desperté en la madrugada, ella todavía estaba escribiendo. La verdad no me importo y solo me acomode de nuevo en cama y seguí durmiendo.

En la mañana me presento sus condiciones para aceptar divorciarse: No quería nada de mí, pero necesitaba un mes antes de firmar el divorcio, me pidió que en ese mes tratáramos de vivir una vida lo más normal posible. Sus razones eran simples: nuestro hijo tenía unos exámenes muy importantes en este mes y no lo quería mortificar con la noticia del matrimonio frustrado de sus padres.

Esto era algo en lo que yo también estaba de acuerdo. Pero había más, me pidió que me acordara como la cargue el día de nuestra boda.

Quería que cada día de este mes, la cargara de nuestro cuarto hasta la puerta de la casa… pensé que se estaba volviendo loca. Pero decidí aceptar este raro requisito con tal de que este mes pasara sin más peleas o malos momentos.


Le platique a Eloísa de las condiciones que puso mi esposa… se rio bastante y pensó que era muy absurdo. Dijo en tono burlón: no importa los trucos que se invente, tiene que aceptar la realidad que se van a divorciar.

Desde que le exprese mis intenciones de divorcio mi esposa y yo no teníamos ningún contacto íntimo. El primer día que la cargue se me hizo un poco difícil. Nuestro hijo nos vio y aplaudió de felicidad al vernos y dijo, papa me da gusto que quieras mucho a mi mama. Sus palabras me causaron un poco de dolor. Desde nuestra habitación hasta la puerta de enfrente camine como diez metros con ella en mis brazos. Ella cerró sus ojos y me dijo al oído que no le dijera al niño del divorcio. Me sentí muy incomodo, la baje y ella camino a tomar el autobús para ir a trabajar. Yo maneje solo a mi trabajo.

El segundo día fue un poco más fácil. Ella se recargo ligeramente en mi pecho. Podía oler la fragancia de su blusa. Me di cuenta que desde hace tiempo no le había puesto mucha atención a esta mujer. Me di cuenta que ya no era tan joven, había un poco de arrugas en su cara, su pelo ya mostraba canas. Ese era el precio de nuestro matrimonio. Por un minuto me pregunte que si yo era el responsable de esto.

A el cuarto día, cuando la cargue. Sentí que regresaba un poco de intimidad. Esta era la mujer que me había dado diez años de su vida.

El quinto y sexto día, me di cuenta que el sentimiento crecía otra vez. No le platique nada de esto a Eloísa. Conforme los días pasaban se me hacia mas fácil cargarla. Quizás el ejercicio de hacerlo me estaba haciendo más fuerte.

Una mañana la vi que estaba buscando un vestido para ponerse, pero no encontraba nada que le quedaba. Solo suspiro y dijo, todos mis vestidos me quedan grandes. Es ahí donde me di cuenta que por eso se me hacía muy fácil cargarla. Estaba perdiendo mucho peso, estaba muy pero muy delgada.

De repente entendí la razón… estaba sumergida en tanto dolor y amargura en su corazón. Inconscientemente le toque la frente.

Nuestro hijo entro en ese momento y dijo, Papá es tiempo que cargues a mamá. El ver a su papá cargar a su mamá todos los días se le había hecho costumbre. Mi esposa le dio un fuerte abrazo. Yo mejor mire hacia otro lado por temor a que esta conmovedora imagen me hiciera cambiar de planes. Entonces la cargue, y empecé a caminar hacia la puerta, su mano acaricio mi cuello, y yo la apreté fuerte con mis brazos, justo como el día que nos casamos. Pero su estado físico me causo tristeza. Ese día, cuando la cargue sentí que no me podía ni mover. Nuestro hijo ya se había ido a la escuela. La abrasé fuerte y le dije, nunca me di cuenta que a nuestra vida le hacía falta algo así.

Me fui a trabajar… salte fuera de mi auto sin poner llave a la puerta. Temía que cualquier momento podría cambiar de opinión… subí las escaleras, Eloísa abrió la puerta y le dije, Lo siento mucho pero ya no me voy a divorciar.

No podía creer lo que le estaba diciendo, hasta me toco la frente y me pregunto si tenía fiebre. Quite su mano de mi frente y le dije de nuevo. Lo siento Eloísa, ya no me voy a divorciar. Mi matrimonio era muy aburrido porque ni ella ni yo supimos apreciar los pequeños detalles de nuestras vidas. No porque ya no nos amaramos.   Ahora me doy cuenta que cuando nos casamos y la cargue por primera vez esa responsabilidad es mía hasta que la muerte nos separe.

Eloísa en este momento salió del shock y me dio una fuerte bofetada, y llorando cerro su puerta. Corriendo baje las escaleras y me fui de ahí.

Pare en una florería, ordene un bonito ramo para mi esposa. La chica me pregunto que le ponía a la tarjeta. Sonreí y escribí, ”Siempre te llevaré en mis brazos hasta que la muerte nos separe”.

Esa noche cuando llegue a casa, con las flores en mis manos y una sonrisa en mi cara, subí a nuestro cuarto… solo para encontrar a mi esposa en su cama. Muerta. Había callado la enfermedad que la consumía sin decirme nada… Ella tenía cáncer y le quedaba un mes de vida, ella me pidió la cargara durante ese mes, solo para que nuestro hijo tuviera su último recuerdo de sus papitos juntos y felices ♥♥♥

Los pequeños detalles es lo que de verdad importa en una relación. No la mansión, el carro, propiedades o dinero en el banco. Estos crean un falso sentido de felicidad que no lo es todo. Mejor encuentra tiempo para ser el amigo de tu esposo o esposa, y tómense todo el tiempo necesario con esos pequeños detalles que hacen la diferencia. Que tengan un feliz matrimonio.

Si no compartes este mensaje nada te pasara. Pero si decides compartirlo, quizás salves un matrimonio.

Muchos de los fracasos en la vida le sucede a gente que no se da cuenta lo cerca que estaban del éxito cuando se dieron por vencidos.

DIOS Bendiga sus hogares Hoy y Siempre!!!

¿La Esposa O La Amante?

by
En verdad me hizo reflexionar y llorar...
Casado o no, debes leer esto! Te impactara mucho!!!


Cuando llegue a mi casa esa noche, mientras que mi esposa me servia la cena, le agarre su mano y le dije, tengo algo que decirte. Ella se sentó y comió callada. La observe y vi el dolor en sus ojos. De pronto no sabía como abrir mi boca. Pero tenía que decirle lo que estaba pensando "quiero el divorcio". Ella no parecía estar disgustada por mis palabras y me pregunto suavemente porque? Me dijo; tú no eres un hombre!!!

Esa noche no hablamos, y ella lloraba. Yo sabía que ella quería saber que estaba pasando con nuestro matrimonio, pero no pude contestarle. Sucedió que ella había perdido mi corazón a otra mujer llamada Juana. Ya… yo no amaba a mi esposa, solamente le tenía lástima! Con un gran sentido de culpabilidad, escribí un acuerdo de divorcio y en este acuerdo ella se quedaba con la casa, el auto y el 30% de nuestro negocio. Ella miró el acuerdo y lo rompió a pedazos!

Ella pasó 10 años de su vida conmigo y éramos como extraños! Yo le tenía lastima, por todo su tiempo perdido, su energía pero ya no podía cambiar, yo amaba a Juana. De pronto empezó a gritar y a llorar como para desahogarse. La idea del divorcio ahora era más clara para mí.

El próximo día llegue a casa y la encontré escribiendo en la mesa. No cene y me fui a dormir, estaba muy cansado de haber pasado el día con Juana. Cuando desperté, todavía estaba mi esposa escribiendo en la mesa. No me importó, me vire y seguí durmiendo. Por la mañana mi esposa me presento sus condiciones para el divorcio: no quería nada de mi pero necesitaba un mes de aviso antes del divorcio. Me pedía en el divorcio que por un mes tendríamos que vivir como si nada y llevarnos normal. Su razón era simple, nuestro hijo tenía todo ese mes exámenes y no quería molestarlo con nuestro matrimonio quebrantado. Yo estuve de acuerdo, pero ella tenía otra petición, que me acordara cuando yo la cargué a nuestro cuarto el día que nos casamos. Me pidió que por ese mes, todo los días la cargara del cuarto hasta la puerta de salida de la casa!


Pensé que se estaba volviendo loca pero para que la fiesta fuera en paz acepte. Le conté a Juana lo que mi esposa me pidió y Juana se reía en vos alta y dijo que era absurdo esa petición, que no importaba que truco mi esposa usara, tendría que darle la cara al divorcio..

Mi esposa y yo no teníamos contacto físico desde que expresé mis intenciones de divorcio, así que cuando la cargué el primer día hasta la puerta del frente, los dos nos sentimos mal. Nuestro hijo caminaba detrás aplaudiéndonos y diciendo; papá está cargando a mi mami es sus brazos. Sus palabras me dio mucho dolor. Caminé los 10 metros con mi esposa en mis brazos. Ella cerró los ojos y me dijo en voz baja, no le digas a nuestro hijo del divorcio. Le señalé con la cabeza un poco disgustado, la baje cuando llegue a la puerta, se fue a esperar el transporte para ir al trabajo.

Yo maneje solo al trabajo. El segundo día, los dos estábamos más relajados, ella se apoyó  a mi pecho, pude sentir su fragancia de su blusa. Me di cuenta que hacía tiempo que no la miraba detenidamente. Me di cuenta que ya no era tan joven, tenía algunas arrugas, algunas canas! Era notable el daño de nuestro matrimonio! Por un momento pensé y me pregunte, que fue lo que le hice?

El cuarto día, la cargué, sentí que la intimidad estaba regresando entre ambos. Esta era la mujer que me dio 10 años de su vida. En el quinto y sexto día, seguía creciendo nuestra intimidad. No le dije nada a Juana al respecto. Cada día era más fácil cargar a mi esposa y el mes se iba corriendo. Pensé que me estaba acostumbrando a cargarla y por eso era menos notable cargar el peso de su cuerpo.

Una mañana ella estaba mirando que ponerse, se había probado muchos vestidos pero no le servían! Quejándose dijo; mis vestidos se han puesto grande! Y fue ahí que me di cuenta que estaba muy delgada, y esa era la razón por cual yo no sentía su peso al cargarla. De pronto me di cuenta que le había enterrado mucho dolor y amargura. Sin darme cuenta le toque su cabello. Nuestro hijo entro al cuarto y dijo; papá llego el momento de que cargues a mama hasta la puerta.

Para mi hijo ver a su padre día tras día cargar a su mamá hasta la puerta, se había convertido en una parte esencial de su vida. Mi esposa lo abrazó, yo viré mi cara sentí temor que cambiara mi forma de pensar sobre el divorcio. Ya cargar a mi esposa en mis brazos hasta la puerta, se sentía igual que el primer día de nuestra boda. Ella acariciaba mi cuello suavemente y natural. Yo la abrazaba fuertemente, igual que nuestra noche de bodas. La abrace y no me moví! Pero la sentí tan livianita y delgada que me dio tristeza. El ultimo día igual la abracé y quería moverme, le dije, no me di cuenta que ya no teníamos intimidad, mi hijo estaba para la escuela. Manejé para la oficina.


Salí del carro sin cerrar la puerta, subí la escalera, Juana me abrió la puerta, y le dije; discúlpame, lo siento, no quiero divorciarme de mi esposa. Juana me miro, me preguntó si yo tenía fiebre? Y yo le dije mi esposa y yo nos amamos, era que entramos en rutina y estábamos aburridos, no valoramos los detalles de nuestra vida desde que empecé a cargarla del cuarto a la puerta, me di cuenta que debo cargarla por el resto de nuestras vidas, hasta la muerte! Juana empezó a llorar, me dio una bofetada y tiro la puerta. Baje las escaleras, me monte en el auto y llegue a la florería y le compre flores a mi esposa,

La joven en la florería me preguntó; que le escribo en la tarjeta? Le dije que pusiera; te cargaré todas las mañanas hasta que la muerte nos separe!!! Llegué a mi casa con flores en las manos y una sonrisa, corrí y subí las escaleras, cuando entré, encontré a mi esposa muerta!!!

Mi esposa estaba batallando la enfermedad de cáncer y yo estaba tan ocupado con Juana, que no me di cuenta. Mi esposa sabía que se estaba muriendo y por eso me pidió un mes de aviso antes del divorcio, para que nuestro hijo no le quedara un mal recuerdo de divorcio, para que no tuviera una reacción negativa!!! Por lo menos le quedaría a mi hijo, en sus ojos, que su padre era un esposo que amaba a su esposa.

Estos pequeños detalles es lo que importa en una relación, no la casa, el auto, el dinero en el banco. Crean un ambiente que crees te llevará a la felicidad, pero en realidad, no es así!!!


Trata de mantener tu matrimonio feliz, comparte esta historia en tu muro, quizás estés salvando un matrimonio. Todas las historias de fracaso son iguales, se dan por vencidos cuando están al punto de entrar en éxito. No sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos.